Cuando nos decidimos a emprender el Camino de Santiago debemos tener en cuenta que ajustaremos el ritmo de las etapas según nuestra condición física. Factores que influyen en la marcha es nuestra edad, el peso corporal, de la mochila, la climatología y la dificultad del terreno. Aquí te dejamos 6 útiles recomendaciones para que caminar de forma segura:

  • Realizar estiramientos antes de comenzar a andar.
  • Primero iniciar la marcha suavemente para ir acelerando, dentro de lo posible,  y conseguir un paso rítmico, continuo y cómodo.
  • El camino ya obliga a hacer paradas en puntos de interés según se va pasando por las diferentes localidades y senderos pero lo ideal es descansar diez minutos cada hora. Cada situación y persona es diferente por lo que se harán los descansos necesarios. Caminar no tiene que suponer un sufrimiento sino ser algo que hagamos sin demasiado esfuerzo y disfrutando.
  • En los terrenos llanos no hay que tener especial cuidado, pero sí en las subidas. Aflojaremos el cinturón de la mochila para respirar mejor y nos aseguraremos de apoyar bien toda la planta el pie en el suelo para evitar sobrecargar algunas zonas.
  • Las bajadas nos permitirán alargar el paso de modo más rápido. En este caso apretaremos un poco más la mochila para descansar los hombros.
  • Fijarnos siempre donde ponemos el pie porque nos puede ocasionar un incidente. Especial atención en asfaltos o terrenos accidentados.

Si el trayecto se realiza solo no tenemos que seguir a alguien que tenga un ritmo más rápido. Es conveniente que uno mismo marque su adecuada velocidad y no intente seguir acelerado a quien ande más.

Y el uso del bordón o bastón resultará muy beneficioso para ayudarnos en nuestro camino. Un apoyo que hace menos monótono el andar.

Fuente información: http://www.caminosantiago.org/cpperegrino/consejos/tecnicacaminar.asp