El Camino de Santiago es una experiencia que no puede ser contada, sino que para entenderlo hay que vivirlo. Son muchos los que ya han encontrado sus razones o motivaciones para hacerlo, pero si todavía no te has decidido aquí van una serie de motivos por los que no deberías perder la oportunidad de convertirte en un peregrino más.

La más común de las razones es tener una petición para el Apóstol, tanto si eres creyente como no. Y la visita de su tumba ya es una justificación a mayores para los católicos.

La fuerza de voluntad es otro punto importante porque caminar seis horas al día durante semanas exige de ello. Pero no deja de ser una actividad muy gratificante cuando vas dejando atrás etapas para ir llegando a la meta donde encontrarás tu compostela si hiciste los últimos 100 km a pie o 200 en bicicleta.

«Encontrarse a uno mismo» es una de las frases más escuchadas porque son muchos los que optan por hacer el camino solo para reflexionar. A mayores están los valores que podemos ir adquiriendo y encontrando a lo largo de nuestro trayecto como la solidaridad, amistad, hospitalidad, sociabilidad…Sin olvidarnos que el Camino de Santiago es fuente de cultura por las edificaciones y las localidades que vamos conociendo.

¿Necesitas más razones? La gastronomía gallega y el ponerte en forma caminando. Sean cuales sean tus motivos, acertarás si te decides por esta experiencia que casi siempre supera las expectativas. Cada uno lo hace a su manera y lo planifica en el momento que considere más oportuno. No hay caminos ni mejores ni peores, sino diferentes.