Uno de los monumentos dignos de ver cuando uno llega a Sarria es su castillo, también conocido como Torre del Batallón, Fortaleza, o simplemente Torre de Sarria. Es una fortaleza situada en la parte más alta de la localidad, en una posición que le da una visión dominante sobre todo el valle del río Miño. Una torre de una altura de unos catorce metros.

Se desconoce el origen de su construcción, tanto la fecha como quien fue su fundador. Pero a mediados del siglo XII Ruíz de Castro adquirió el señoría de Sarria por medio de su matrimonio con Elvira Osorio, hija de Yáñez de Moura, y posiblemente fue en ese momento cuando se construyó la fortificación en el lugar ocupado anteriormente por un antiguo castro. Una construcción que fue arrasada por los sublevados irmandiños en el transcurso de la Gran Guerra Irmandiña, y reconstruida tras la revuelta. Hasta el siglo XVII sirvió de prisión.

Tras un paulatino abandono, en 1860, una mitad fue adquirida por el abogado y político Manuel Pérez Batallón, vecino de Sarria, quien procedió a su desescombro, anexión de una casa y el levantamiento de un muro para cerrar toda la propiedad. También reparó la torre con la colocación de una escalera que todavía existe. La otra parte fue para el Concello de Sarria para proceder a la total explanación del terreno y la eliminación de fosos.

Actualmente la única parte conservada de la fortaleza sigue perteneciendo a los mismos herederos del político y está en venta.