Carta del Santo Padre “Para vivir y obtener la indulgencia los fieles están llamados a realizar una breve peregrinación hacia la Puerta Santa, abierta en cada catedral o en las iglesias establecidas por el obispo diocesano y en las cuatro basílicas papales en Roma, como signo del deseo profundo de auténtica conversión. Igualmente dispongo que se pueda ganar la indulgencia en los santuarios donde se abra la Puerta de la Misericordia y en las iglesias que tradicionalmente se identifican como Jubilares. Es importante que este momento esté unido, ante todo, al Sacramento de la Reconciliación y a la celebración de la santa Eucaristía con un reflexión sobre la misericordia. Será necesario acompañar estas celebraciones con la profesión de fe y con la oración por mí y por las intenciones que llevo en el corazón para el bien de la Iglesia y de todo el mundo”.

Como obtener la Indulgencia Jubilar

Para obtener cualquier indulgencia es necesario: sacramento de reconciliación (hasta 20 días antes o después de la Obra de indulgencia); y, en el día en que se ha hecho (o se va a hacer la Obra), recibir la Eucaristía, decir un padrenuestro y un avemaría por el Santo Padre.

  • Reconciliación – reconciliación con rechazo, o sea, es necesario tener la intención de no repetir los problemas (hacer esa intención, mentalmente o vocalmente, al decir cada uno de los pecados);
  • Eucaristía – es preferible, antes de la eucaristía, tener en mente la intención de recibirla para ganar la Indulgencia;
  • Oración por el Santo Padre. Decir un padrenuestro y un avemaría por él;

Para obtener la Indulgencia Jubilar, además de eso (1-3), el mismo día de la Obra (el día de la peregrinación hasta la Puerta), es necesario (4-8);

  • Decir la profesión de fe;
  • Oraciones por el Santo Padre;
  • Oración por las intenciones del Santo Padre “para el bien de la Iglesia y de todo el mundo”. Es necesario verificar cuales son las intenciones que el Santo Padre ya dejó planeadas para cada mes (Intención Universal e Intención por la Evangelización – los sitios del Apostolado de la Oración suelen disponibilizarlas);
  • Hacer una un reflexión personal sobre la misericordia. Hay textos que pueden ayudarnos a comenzar. Por ejemplo el Salmo 135 (“eterna es su misericordia”) o el Diario de Santa Faustina en el 949 (“Las letanías a la Divina Misericordia”).
  • Hacer la Obra – Hacer la peregrinación hasta la Puerta “como signo del deseo profundo de auténtica conversión”. Caminar hasta la Puerta…

 

Fuente: es.wikipedia.org